Al final en el artículo sobre "Versiones Comparadas" (Radio Clásica, Jueves de 13:00 a 14:00) apenas si hablé sobre el propio programa. He estado oyendo mucho el último que se emitió así que tengo ganas de comentar más al respecto.
Como ya dije anteriormente, es un programa que escoge una obra musical y en que el locutor, algo más que una voz que lee sino también el guionista y la persona que escoge las obras, se dedica a decidir cuáles son las mejores versiones que se han grabado sobre dicha pieza musical.

Inevitablemente este programa nos lleva a la comparación con el busque, escuche, compare... de Clásicos Populares (Radio Clásica y Radio 1, de lunes a viernes de 15:00 a 16:00). Clásicos Populares es un programa que puede describir despectivamente como de "Música para amas de casa". No se le puede descalificar sin más por cuanto lleva décadas en antena y ha hecho mucho bien por la difusión de la música clásica.

Pero la sección en que sen comparan versiones de Clásicos Populares es la antítesis del programa que presenta Ángel Carrascosa.

La primera es populista y democrática: el presentador, dicharachero hijo de un famoso director de orquesta, expone algunos fragmentos de las versiones más selectas que existen sobre una pieza musical. Luego los oyentes llaman al programa y votan sobre cuál es la versión que más les ha gustado. Al terminar se erige un vencedor y se lee quiénes eran los intérpretes de cada una de las versiones.
Muy social y "rollo 2.0" aunque llevan años haciendo lo mismo y lo cierto es que a la gente le encanta el formato.

La alternativa de Versiones Comparadas es absolutamente dictatorial: un tipo al que no conoces de nada ha decidido por ti qué es lo bueno y qué lo malo. La mejor versión la oirás entera. De las malas, ni una nota. De las interesantes, algunos fragmentos.

Los que se han criado en Internet pensarán que ese sistema es de otra época y no sirve de nada. Pero ahora viajemos en el tiempo, veamos lo que sucede entre bambalinas:

Fernando Argenta, para sus Clásicos Populares, va a la mediateca de Radio y Televisión Española. Escoge cuatro o cinco versiones que tengan buena pinta: Karajan, Carreras, Yo-Yo Ma, Martha Argerich, gente que suena bien.

Fernando no tiene que hacer más, las presenta al público y este decide. Luego lee los intérpretes. Eso es todo.

Ángel Carrascosa también se va a la mediateca. Pero antes ha pasado por la biblioteca y ha recopilado el listado completo de las versiones existentes en el mercado. Muchas son antiguas y puede que la calidad del sonido no sea óptima. Algunas serán difíciles de conseguir o directamente imposible. Va al archivo de Radio Nacional y se las lleva todas a casa.

Ahora le toca la difícil tarea de escucharlas una a una. Se sentará en el sofá del salón, si no hay niños correteando y tendrá que prestarles atención de principio a fin. Las versiones muy malas pueden cortarse tras cinco minutos de audición, pero normalmente los malos intérpretes no tienen opción de grabar discos (sólo en música clásica) así que a todos se les debe dar una oportunidad.

En el caso de la pieza que estuve oyendo, los Cuatro Últimos Lieder, de Richard Strauss (un músico tan grande que ni se le pudo echar en cara que fuera amiguete de Hitler), el futuro locutor ha tenido que oír más de veinte versiones. Si cada versión son 15 minutos y sólo se oye una vez eso ya son 5 horas de audición, con el detalle de que la fatiga de oír una y otra vez la misma pieza exige paradas frecuentes.

El veredicto de Ángel Carrascosa es implacable: la versión de cierto director famosísimo es anticuada, impropia de un músico de tanta categoría. Una soprano es demasiado estridente. Los violines de la orquesta un poco apresurados, a la otra cantante le falta talla.

En Versiones Comparadas se ha hecho un trabajo profesional. Puedes no estar de acuerdo con la decisión del realizador, pero aprecias mucho su trabajo. En Clásicos Populares tienes una cosa entretenida, pero de poco valor.

Después de oír todas las versiones, con espíritu crítico, puedes atreverte a desechar una en que el director es Herbert Von Karajan, o que la cantante es Monserrat Caballé. Y hay que tenerlos muy bien puestos para criticar la dirección de Karl Böhm: amigo personal de Richard Strauss, experto en la música del compositor alemán y encargado de muchos de sus estrenos. Si tomas un puñado de CDs de la videoteca esas tres versiones seguro que irían en el manojo.

Y luego, dar como la mejor versión a una en que tanto la orquesta, como el director, como la cantante, no son primerísimas figuras -aunque sí excelentes, la soprano Reneé Flemig, el director Christoph Eschenbach, la Orquesta Sinfónica de Houston - es una muestra de gran juicio. A mi eso me vale mucho más que los que recomiendan lo evidente y lo probable.

No todo son descalificaciones. Los adjetivos positivos son mayoría y son difíciles. Decir "es muy bonita esta versión" es simple pero destacar entre las de dos primeras espadas lo que hace resaltar a una de otra es tarea harto complicada. Me quedo con una valoración: admirablemente cantada y prodigiosamente dirigida.

Hacen falta más contenidos como estos. Tras un programa de hora escasa se ocultan muchas horas de trabajo de un profesional de gran valía. Luego puedes disentir de las valoraciones del presentador, pero entiendes su postura o tratas de entenderla, porque es una opinión que aprecias por todo lo que tiene detrás. A mi la anecdótica votación comandada por jubilados forofos de la zarzuela no me aporta nada.

Habrá quien piense que la democracia tiene que invadir todos los espacios de la humanidad y que todo mejorará gracias a ella. No siempre es asín. Si pensamos en el artículo de la Wikipedia sobre los Cuatro Últimos Lieder veremos que nunca podría darse una valoración sobre las distintas versiones grabadas. Eso no cumpliría los estándares de calidad y sería descartado. Pero esa sería la diferencia. Ese dato haría el artículo algo realmente valioso. La entrada sobre Renée Flemig indica en su discografía esa grabación de Strauss, pero la enumera en una lista sin decir que es portentosa, y primus inter pares, por el contexto sólo podría deducirse que es uno de los primeros discos que grabó.

De hecho el artículo alemán sobre esta pieza tiene la horrorosa sección de las "Grabaciones realizadas por Famosos" (Bekannte Aufnahmen) en la que se cita a la principal de Elisabeth Schwarzkopf, Radio-Symphonieorchester Berlin, George Szell (el año auténtico es el 1966 no el 1965) pero se ignora a los en su momento casi desconocidos Eschembach y Flemig.

La opinión de una persona a veces vale mucho más que las decisiones consensuadas de la masa. Y cada cosa en su contexto.

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El 8 de septiembre de 1953 nació Stuart Errol Ungar. El mundo lo acabaría conociendo como Stu Ungar. Stu pasó a la historia como el mejor jugador de póquer de todos los tiempos.

Su infancia, como la de tantos otros genios, distó mucho de ser convencional. Su padre regentaba un bar en el que se jugaba y apostaba de forma clandestina. Stu Ungar se crió en un ambiente en que era habitual ver a hombres jugar cartas por dinero.

Pronto Stu Ungar se volvería un excelente jugador de cartas. Su padre trataba de alejarlo de ese sórdido mundo pero no lo consiguió. Murió joven, dejando a su esposa y dos hijos sin medios de subsistencia.

Stu tomó las riendas de la familia con apenas 15 años. Dejó la escuela y se dedicó de lleno a jugar a las cartas por dinero.

Stu Ungar tenía como padrino a Victor Romano, un presunto mafioso que veía a Ungar como el hijo que siempre querría haber tenido. Victor Romano estaba acostumbrado al mundo de las apuestas, los casinos, el juego. Pero también era un hombre muy inteligente que disfrutaba viendo a los jugadores que ganaban más allá del azar de unas buenas cartas. Victor Romano defendía que en su estancia en la cárcel se había memorizado un diccionario de inglés completo, cada una de las palabras así como sus definiciones.

Al abrigo de Victor Romano, Stu Ungar se convirtió en uno de los más brillantes jugadores de cartas y uno de los más precoces. Siempre era el niño en cualquier reunión y ese sería el sobrenombre que le acompañaría toda su carrera: The Kid.

Desde los diez años, Stu Ungar había brillado como jugador de Gin Rummy. Este juego de cartas fue el que sirvió para que su familia pudiera vivir tras la muerte de su padre. El Gin Rummy es un juego de cartas no excesivamente popular. Según Stu, era el juego en el que la suerte menos influía, dentro de los juegos de cartas que se jugaban por dinero.

Tras más de una década jugando Gin Rummy, Stu Ungar se convirtió en el mejor jugador del mundo. Lo maravilloso del asunto es que si Stu Ungar hubiera muerto aún más joven, no habría pasado a la Historia por ello.

Stu Ungar alcanzó tal excelencia en el Gin Rummy que acabó con el juego por completo. Fue tal su superioridad sobre los demás que ya nunca nadie quiso jugar contra él. Los organizadores de los torneos le tenían prohibida la participación. Stu ofrecía todo tipo de ventajas a sus rivales para tratar de dar algo de emoción al asunto: dejaba a su rival que viera la última carta del mazo. Él siempre dejaba que los demás fueran mano (empezaran la partida, una ventaja considerable). Todo era insuficiente.

Stu Ungar aplastó a los mejores jugadores profesionales de Gin Rummy. Y lo hacía con una suficiencia tal que sus rivales quedaban convencidos de que era imposible vencerle. Algunos de los más grandes jugadores de Gin Rummy dejaron el juego profesional. Al final, Stu también tuvo que hacerlo: había acabado con el Gin Rummy.

Así, no le quedó más remedio que dedicarse a otra cosa. Stu Ungar había nacido y vivido en Nueva York, pero pronto se trasladó a Las Vegas, el epicentro del mundo del juego. Stu acabaría optando por el Black Jack.

El Black Jack (21) es un juego enormemente sencillo, pero es aquel en el que matemáticamente mejores opciones tienen los jugadores contra el casino. Eso sí, si se juega bien, de lo contrario la ventaja de la banca es insuperable.

Para jugar bien al Black Jack hay que realizar cálculos de probabilidad constantes. Y los cálculos pueden dar buenos resultados si tienen en cuenta las cartas que van quedando dentro del mazo. Si se han repartido todas las cartas menos tres, faltan dos cuatros por salir y tenemos 17 puntos, tenemos que subir nuestra apuesta hasta el infinito, rezar y luego pedir carta. Si no sabemos las cartas que quedan, 17 puntos es una puntuación para plantarse.

Stu Ungar tenía una memoria natural prodigiosa para recordar cartas y hacer cálculos. En Black Jack es habitual trabajar con seis mazos de cartas (que tienen unas 300 cartas en total). Stu era perfectamente capaz de llevar en la cabeza el recuento de las cartas que habían aparecido y las que quedaban por aparecer. Con todo este bagaje, pronto empezó a ganar mucho dinero en los casinos. Hasta que le empezaron a prohibir la entrada.

Al final Stu Ungar se encontró en el punto inicial. Había empezado con el Gin Rummy, llegado hasta lo máximo y entonces tuvo que dejarlo. Llegó a la maestría en el Black Jack y de nuevo tenía que dejarlo. Fue este cúmulo de circunstancias lo que le empujó al póquer. No le atraía especialmente este juego pero el destino le había llevado a él.

Siendo realmente joven para el juego, con 27 años ganó el Campeonato Mundial de Póquer (World Series of Poker) en 1981. Al año siguiente volvería a ganarlo, obteniendo el récord de victorias conseguidas por una misma persona. Stu Ungar había entrado en la Historia casi a regañadientes.

Junto al lado épico de este genio se mostraban sin embargo enormes miserias que le hacían la vida enormemente difícil. Stu Ungar era un jugador compulsivo y solía perder el dinero que ganaba en el juego, cantidades que se medían por millones de dólares, en apuestas a las carreras de caballos, en partidos de golf, en todo tipo de apuestas extravagantes que no podía ganar por cuanto eran cuestión de suerte. En muchas ocasiones Stu se había visto sin un céntimo y con acuciantes deudas. Pero por lo general su documento de identificación era el fajo de billetes que llevaba en el bolsillo. Su aspecto aniñado le llevaba a que a menudo le exigieran la identificación antes de servirle una copa. Y él mostraba los billetes para demostrar que no era ningún niño.

Stu Ungar no obtuvo su número de la Seguridad Social hasta que quiso cobrar el premio del Campeonato Mundial de Póquer. No tenía permiso de conducir. Carecía de documentación. En una ocasión en que viajó al extranjero tuvieron que expedirle un pasaporte de urgencia en el propio aeropuerto.

Stu todo lo arreglaba con dinero. Sus propinas eran magnificas, tanto que resultaban excéntricas. Su hija recuerda cómo podía dejar un billete de 100 dólares como propina para una compra que no había alcanzado los 50 dólares.

Su relación con el dinero era patológica. El no tener ningún miedo a perderlo le hacía más fuerte sobre las mesas de juego. Pero le llevaba a malgastarlo y a perderlo irremediablemente.

La vida personal de Stu Ungar también fue un poco desastrosa. Se casó dos veces y tuvo una hija que sería su único vínculo emocional a lo largo de su vida.

Lo que acabaría con Stu Ungar, como con tantos otros, fueron las drogas. A principios de los ochenta había recibido muy buenas recomendaciones sobre la cocaína, una droga que te permitía pasar más tiempo despierto, luego más tiempo jugando.

Al final Stu acabó adicto por completo a la cocaína. Sus habilidades en el juego fueron esfumándose. Y ahora necesitaba dinero para poder pagársela. La leyenda de los juegos de cartas estaba acabada.

Sin embargo en 1997, 15 años después de su victoria de 1982, Stu Ungar se presentó de nuevo en el casino dispuesto a competir por el Campeonato Mundial. Su aspecto físico daba bastante pena, por cuanto la droga había hecho estragos en su salud. Tenía problemas para concentrarse en el juego y se agotaba fácilmente.

Las drogas le habían alejado de una carrera de éxito continuo. En 1990 Stu Ungar fue encontrado en el suelo de su habitación. Había sufrido una sobredosis de cocaína. A pesar de que había tenido que abandonar el torneo en el tercer día de su celebración, su ventaja inicial sobre el resto de competidores era tal que aún le valió para quedar el noveno clasificado del torneo por lo que a ganancias se refiere.

Pero en 1997 las cosas fueron muy diferentes. En una vuelta a la élite absolutamente épica, Stu sería capaz de vencer en el Campeonato, por tercera vez. Ya dejaba de ser un personaje de la Historia para convertirse en una absoluta leyenda.

Stu Ungar fue el más grande jugador de póquer de todos los tiempos. Pero sólo porque fue el mejor del mundo en el Black Jack y en el Gin Rummy.

Este tipo de personajes geniales se dan con poca frecuencia en la Historia. Stu Ungar murió el 22 de Octubre de 1998, como consecuencia de la cocaína. Apenas tenía 45 años de edad.

Su estilo de juego era implacable. Quería aplastar a sus rivales y hacerlo lo antes posible. A veces le sugerían que diera posibilidades a sus contrincantes para que estos le vieran vulnerable y luego perdieran más fácilmente y más dinero. Pero Stu Ungar estaba en contra de todo eso. Siempre jugaba muy fuerte, nunca cometía errores voluntarios. Sin dar ninguna tregua a sus rivales y con tendencia a hacer bromas a la gente que iba perdiendo, sus rivales pasaban un muy mal rato cuando tenían que jugar contra él.

Hay una película sobre la vida de Stu Ungar: High Roller: The Stu Ungar Story. Es una película aburridísima.

Fuente: Wikipedia. Stu Ungar.

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Marco Aurelio. Emperador romano, autor del libro de pensamientos breves Meditaciones.

Origen:

Pensamiento primero del libro V de las Meditaciones de Marco Aurelio:

Al amanecer, cuando de mala gana y perezosamente despiertes, acuda puntual a ti este pensamiento: «Despierto para cumplir una tarea propia de hombre.» ¿Voy, pues, a seguir disgustado, si me encamino a hacer aquella tarea que justifica mi existencia y para la cual he sido traído al mundo? ¿O es que he sido formado para calentarme, reclinado entre pequeños cobertores? «Pero eso es más agradable». ¿Has nacido, pues, para deleitarte? Y, en suma, ¿has nacido para la pasividad o para la actividad? ¿No ves que los arbustos, los pajarillos, las hormigas, las arañas, las abejas, cumplen su función propia, contribuyendo por su cuenta al orden del mundo? Y tú entonces, ¿rehúsas hacer lo que es propio del hombre? ¿No persigues con ahínco lo que está de acuerdo con tu naturaleza? «Mas es necesario también reposar.» Lo es; también yo lo mantengo. Pero también la naturaleza ha marcado límites al reposo, como también ha fijado límites en la comida y en la bebida, y a pesar de eso, ¿no superas la medida, excediéndote más de lo que es suficiente? Y en tus acciones no sólo no cumples lo suficiente, sino que te quedas por debajo de tus posibilidades. Por consiguiente, no te amas a ti mismo, porque ciertamente en aquel caso amarías tu naturaleza y su propósito. Otros, que aman su profesión, se consumen en el ejercicio del trabajo idóneo, sin lavarse y sin comer. Pero tú estimas menos tu propia naturaleza que el cincelador su cincel, el danzarín su danza, el avaro su dinero, el presuntuoso su vanagloria. Estos, sin embargo, cuando sienten pasión por algo, ni comer ni dormir quieren antes de haber contribuido al progreso de aquellos objetivos a los que se entregan. Y a ti, ¿te parecen las actividades comunitarias desprovistas de valor y merecedoras de menor atención?

Frase aplicable a:

Desde el primer día en que leí esta frase, no pude volver a vaguear en la cama. Se acabaron las siestas. Se acabaron los cinco minutos extra. Ni trucos para dormir mejor, ni deporte, ni premios, ni rutinas para crear hábitos, ni despertadores especiales.

Cuando tengo mucho sueño, el desgraciado de Marco Aurelio me despierta por las mañanas.

No es que sea un genio de la economía, pero tengo el sentido común para saber callar en más ocasiones de las que me gustaría.

Una de tantas veces es cuando oigo justificaciones a la compra de joyas. Después de tantos siglos, el oro sigue siendo un símbolo de ostentación irresistible y a las personas nos gusta mostrar todo tipo de alhajas fabricadas con él. En algunos casos con muy poco gusto, como llevando gruesas cadenas al cuello.

Las piezas de oro gustan mucho. Y he oído en muchas ocasiones que la compra de estos productos va más allá de que sean piezas duraderas y ajenas a las modas. Además lo compro como inversión.

Esta es, en mi opinión, una enorme falacia. El oro que se negocia en los Mercados Internacionales, ese es el oro de inversión. Si te compras un lingote de oro, estás invirtiendo. Cierto es que si te compras una pulsera o un anillo estás haciendo un gasto en un bien del que se puede obtener liquidez en cualquier momento. Pero esa liquidez es como la de un coche, que obtiene una considerable depreciación en cuanto sale por la puerta del concesionario.

Las joyas de oro de segunda mano se compran con un notable descuento sobre el precio. Digamos un 25% más baratas que si fueran nuevas. Digamos aún que cualquier producto de oro se puede vender perdiendo un 25% del precio de compra.

La inversión en oro ya tiene implícita una depreciación del 25%. Es como si en la bolsa tuviéramos que pagar un 25% de comisión de venta de acciones, o como si por vender un piso el Estado cobrase un 25% en impuestos. Eso nos parecería abusivo y nos alejaría de esta forma de inversión.

Pero el oro es una gran inversión, porque siempre sube. Eso es mentira. Eso es una enorme mentira. No hay inversiones seguras. Ninguna. Mañana se descubre una mina de oro en Turquía y el precio del oro puede bajar un 30%.

Aún asín, si se cree que el oro es una inversión segura, ¿Por qué entonces no comprarlo en los mercados cotizados? Se pueden comprar contratos de futuros de oro, oro virtual sobre cantidades reales del dorado metal. La comisión de venta puede ser del 0,5%, quizás aún menos.

Pero yo de bolsa no entiendo y de anillos con forma de sello sí.Pues esto sucede porque lo que te interesa es el oro, no las inversiones.

Con el oro ocurre como con las viviendas. Nos engañamos. Mezclamos churras con merinas. No yo lo he comprado para vivir pero también como inversión. El doble de listo.

Lechazos_raza_churra.jpg

El oro es en general una pésima forma de inversión:

  • Tiene un sobreprecio considerable en el trabajo orfebre y la intermediación del joyero.
  • Las piezas de oro son pequeñas y se pierden con más frecuencia de lo que se cree.
  • Son el objetivo número uno de cualquier robo. Y casi el único bien que siempre consiguen llevarse los ladrones.
  • El oro puede bajar y subir de precio, es un bien muy volátil. Que además está en máximos históricos actualmente.

¿Te gustan las joyas? Pues compra tantas como puedas. Pero no te engañes con el cuento de que es una inversión.

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Audentes fortuna iuvat. La fortuna sonríe a los audaces. Verso de la Eneida, de Virgilio (70 a.C. - 19 a.C).

Origen:

La frase se emplea en la Eneida, concretamente en el verso 284 del libro X.

El contexto completo es el siguiente:

Haud tamen audaci Turno fiducia cessit
litora praecipere et uenientis pellere terra.
[ultro animos tollit dictis atque increpat ultro:]
'quod uotis optastis adest, perfringere dextra.
in manibus Mars ipse uiris. nunc coniugis esto 280
quisque suae tectique memor, nunc magna referto
facta, patrum laudes. ultro occurramus ad undam
dum trepidi egressisque labant uestigia prima.
audentis Fortuna iuuat.'
haec ait, et secum uersat quos ducere contra 285
uel quibus obsessos possit concredere muros.

Sin embargo, no abandonó su confianza al bravo Turno
en ocupar primero la playa y arrojar de tierra a los que llegaban:
«Aquí está lo que pedisteis con vuestros votos, aplastarlos con la diestra.
El propio Marte está en manos de los hombres. Acordaos ahora
cada cual de su esposa y su casa, recordad ahora las grandes
hazañas, la gloria de los padres. Corramos antes al agua
mientras dudan y vacilan sus primeros pasos al desembarcar.
A los audaces ayuda la fortuna.»
Esto dice y medita en su interior a quién mandar puede
al combate y a quién confiar los muros asediados.


La frase comunmente se cita de forma errónea: las versiones Audaces fortuna iuvat y Fortes fortuna iuvat son incorrectas variaciones del original.

Innumerables alteraciones existen sobre este tipo de llamadas a la valentía. El que no arriesga, no pasa la mar. Los barcos están seguros en el puerto, pero no es eso para lo que se construyen los barcos, sino para navegar y hacer cosas nuevas. Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.

Frase aplicable a:

Los ejemplos de personas que arriesgaron y triunfaron son numerosos. Gente que lo dejó todo y acabó teniendo éxito en su arriesgada misión. Los empresarios de éxito te gritan "tienes que arriesgar para triunfar". Si no te atreves a hablar con la chica más guapa de todas nunca sabrás si ella quería estar contigo. Nadie pasa a la Historia - o se alegra de haber pasado - habiendo sido un cobarde.

A veces uno necesita contraejemplos. Que en realidad, son mayoría. Por cada emprendedor que triunfa hay 20 que se quedaron en la ruina. Por cada aspirante a actor hay 100 que sólo hicieron papeles menores durante toda su vida. Por cada supuesto artista, 1000 pobretones.

Jim Plamondon, quien hoy en día tiene 47 años de edad, estudió Geología e Informática en la Universidad. Luego comenzó trabajando como vendedor a través del teléfono. Después pasó la mayor parte de su carrera en el mundo de la informática, como programador. Hasta que en 1992 llegó a Microsoft, justo cuando la compañía del famoso Sistema Operativo estaba comenzando a hacerse casi universal.

Allí, Jim Plamodon pasó ocho años convenciendo a desarrolladores de otras compañías para que crearan software para la plataforma Microsoft. Luego, dejó Microsoft para dedicarse a sus propios proyectos. Ejerció sus opciones sobre acciones de Microsoft y las invirtió en un portafolio valorado en 2 millones de dólares. Vendió su casa y se mudó a Australia, donde se compró una preciosa casa junto a la playa. Allí se mudó con su esposa y sus dos niños.

Audentis Fortuna iuuat. En este caso, Jim Plamodon había trabajado muy duro para conseguir tener la vida resuelta. No tenía que trabajar para vivir y podía dedicarse a sus propios intereses con total tranquilidad.

Pero Jim tenía una idea. Brillante si la examinamos desde el punto de vista racional. Jim había tocado la tuba de pequeño. Sus conocimientos musicales eran superficiales, pero sabía que aprender a tocar un instrumento es una tarea altamente frustrante. Y es una pena, porque aprender música estimula el cerebro y hace a los niños más inteligentes.

Jim Plamodon se fijó en el caso del popular piano. Es un instrumento que apenas ha evolucionado desde el siglo XIX. Sigue siendo enormemente popular, pero para los niños es muy duro conseguir progresar en el aprendizaje del instrumento. Para Jim, el ejemplo de su mujer y su hijo, que abandonaron la práctica del piano a los seis meses de empezar a aprender, fue revelador.

Jim tenía tiempo y dinero. Poco a poco se iría embarcando más y más en su proyecto personal, de una ambición sin límites: The Thummer.

Un aparato electrónico que, conectado a un ordenador, emite sonidos similares a los de un piano. El teclado, en lugar del monótono mecanismo del piano convencional, es más parecido al de una consola WII. El objetivo del invento de Jim era claro: evolucionar sobre un instrumento anclado en el pasado, de difícil aprendizaje. The Thummer sería mucho más barato que un piano convencional. Y sobre todo, su aprendizaje es mucho más intuitivo y rápido.

El año 2000 vino con la crisis punto com. Resulta que el portofolio de acciones de Jim Plamodon, valorado en más de 2 millones de dólares, estaba excelentemente diversificado entre empresas tecnológicas. Jim perdió casi todo su dinero ahorrado.

Pero Audentis Fortuna iuuat. La fortuna sonríe a los audaces. The Thummer sería, sin lugar a dudas, una excelente opción para salir adelante. Sus desarrollos para mejorar al obsoleto piano no eran nuevos. Ya en 1880, Paul van Janko, un húngaro, había patentado una alternativa más ergonómica a la distribución del teclado. Kaspar Wicki, un inventor suizo de 1896, tiene una patente parecida para la Concertina (un tipo de acordeón).

Con la idea del teclado de la videoconsola, Jim Plamodon fundó en el 2003 la compañía Thumtronics. Contrató a un ingeniero para que desarrollara los prototipos y alquiló unas oficinas encima de una tienda de música. Consiguio 500.000 dólares de inversores interesados en su proyecto.

Para el 2005 Jim hipotecó su casa por un millón de dólares. Hubo un momento en que la familia estaba viviendo de lo que ganaba su hijo, que tenía 18 años y trabajaba en una tienda de informática.

En el 2007, los Plamodon se mudaron a Austin, Texas. Compraron su nueva casa por 200.000 dólares. Vendieron la suya en Australia. La idea de mudarse de vuelta a los Estados Unidos era para situarse en un entorno más favorable a los desarrollos musicales.

The Hammer es un invento brillante. La idea de superar algo que necesita ser mejorado es excelente. El resultado obtenido, según parece, es superior. Pero Jim Plamodon está prácticamente en la ruina. Es muy poco probable que su idea tenga éxito. Los inversores cada vez exigen más garantías antes de prestarle un céntimo. Nadie ha tenido éxito invirtiendo en nuevos instrumentos musicales. Nunca. The Guitar Hero es una excepción entre decenas de miles de nuevos instrumentos que se crean cada año.

La mayoría de los nuevos instrumentos son mejores que los ya existentes. Pero eso es lo de menos. Mozart tocaba el piano, Beethoven, también. Y Chopin, Schumann, Liszt, y un sinfín de músicos de primerísima fila. El piano es una parte fundamental de la Historia de la Humanidad. The Hammer puede sonar mejor. Ser más fácil de tocar, más barato. Pero nunca será el piano.

Aquí puedes ver un video (60 segundos) con the Hammer en acción.

The Hammer: La fortuna, sonríe a los audaces.

¿Preparado para pasar un mes de pesadilla con la alergia al polen? Si vives en España, los peores lugares posibles son Jaén, Córdoba y Sevilla. Los mejores, las poblaciones costeras.

Si tuvieras todo el dinero del mundo y quisieras sobrevivir al mes de mayo, no tendrías que viajar a las antípodas, ni a una paradisíaca isla del Pacífico para escapar al polen. Uno de los lugares habitados con los menores niveles de polen del planeta tierra se encuentra en el norte de Alemania, al oeste de Dinamarca. Una de las escasas posesiones alemanes fuera del territorio continental: la isla de Heligoland.

heligoland.jpg

Es increíble cómo la alergia puede variar las condiciones de vida de una persona. Heligoland es una pequeña isla de tan solo 4,2 kilómetros cuadrados. No forma parte de ningún archipiélago. Está en medio del mar, la costa más próxima es la alemana, y está a 70 kilómetros. Vivir allí debe dar una sensación enormemente claustrofóbica. Pero en mayo se convierte en el paraíso de los alérgicos.

A pesar de la latitud tan al norte, la temperatura en Heligoland es relativamente alta. Raramente se alcanzan los -5ºC en invierno.

En general Heligoland es un paraíso para las afecciones pulmonares. El aire es muy puro y limpio y es más rico en oxígeno que en la alta montaña.

La página de la Wikipedia española sobre Heligoland es absurdamente extensa, mucho más que la de la isla balear de Cabrera.

Ya se había hablado aquí anteriormente sobre el programa de Radio Clásica El Mundo de la Fonografía.

Presentado por José Luis Pérez de Arteaga, se emite los sábados y domingos de 16:00 a 19:00 desde hace por lo menos 20 años. Es posiblemente el mejor programa de música clásica que se puede oír en español y salvo para los eremitas, el horario de emisión es harto complicado.

Para quien tenga la duda, la sintonía de inicio del programa El Mundo de la Fonografía es la banda sonora de la película Rebeca (dirigida por Alfred Hitchcock) compuesta por Franz Waxman.

Dado que Radio Nacional todavía no emite podcast, supongo que por cuestiones técnicas que no porque sientan que este formato no tiene futuro, una inmensa minoría de gente añorábamos poder cargar estos programas en el reproductor de mp3 y oírlos cuando nos diera la gana. Y como la música clásica es marginal, nadie parecía dispuesto a hacerlo.

Asín que me ha tocado a mi. El asunto es el siguiente: en la medida de lo posible, iré colgando los programas de sábados y domingos en el Emule. Cada vez que suba un nuevo programa, pondré un comentario en esta entrada con el link del Emule. Porque aunque los subiré casi todos, cuando tenga el ordenador apagado no será posible realizar la grabación, así que habrá algunos que se perderán.

Si quieres suscribirte a esta especie de podcast basta con que te suscribas a los comentarios de este artículo (envías un comentario cualquiera, rellenas con tu correo electrónico real y checkeas el campo "Quiero recibir un email cuando alguien incluya un nuevo comentario."). Con eso, cada vez que suba algo tendrás un email y con solo pinchar en el elink, teniendo el Emule abierto, comenzarás a descargarlo.

Tecnológicamente funciona del siguiente modo: uso el programa Replay AV 8, que casualmente encontré en el Emule. He estado comparando numerosas alternativas, empezando por las gratuitas y la mayoría no grababan bien, o tenían un funcionamiento complicadísimo. Este programa es muy natural: indicas qué emisoras quieres grabar, que días de la semana y a qué horas. Y ya está, si lo tienes abierto cuando llega esa hora, se pone a grabar sin más y cuando llega la hora de fin del programa, termina la grabación.

mundo-fonografia-configurar.jpg

El Replay AV 8 graba en un formato de sonido de Windows, pero el mismo programa viene con un conversor a mp3 (Replay Converter) que te permite realizar la conversión de forma automática, como una propiedad de la grabación. Así, tras configurar el programa, basta con tenerlo encendido y hace todo el trabajo sucio, sólo te queda subir los mp3 al reproductor.

mundo-fonografia.jpg

Cuento todo esto porque si alguien se anima a hacer lo mismo, habrán más episodios de El Mundo de la Fonografía disponibles para la gente. También para el que quiera aprovechar para grabar otras emisoras de radio y otros programas.

Para el que quiera configurar grabaciones automáticas de Radio Clásica, la url es: http://www.rtve.es/rne/audio/RNEclasica.asx


El podcast viene del siguiente modo: El programa dura 3 horas y me parece una barbaridad generar un fichero mp3 de tal duración. Tienes que oírlo todo seguido, no puedes alternar con otras músicas salvo que quieras volver a empezar desde el principio. Así, he decidido partirlo (con el mismo programa Replay AV 8) en pistas de 15 minutos cada una. El problema es que el programa no hila muy fino y algunos trozos de música se oyen al final de una pista y al comienzo de la siguiente.
Para quien lo prefiera, hoy he empezado a grabar el programa también en una única entrada. Total, es gratis.

Junto con el programa en mp3, incluyo el texto del boletín de programación de Radio Clásica con el contenido del mismo. Para los coleccionistas. Y como no me gusta anunciar cosas que luego no voy a ser capaz de continuar, primero me he grabado un mes de programas antes de hacer este anuncio de publicación.

Un pequeño problema: El programa suele ser de 16:00 a 19:00, pero es relativamente frecuente que vea acortada su duración por retrasmisiones especiales. Así, algunos de los podcast tendrán una hora o dos extra de el inicio de otro programa. Además, como no siempre empieza a las 16:00 en punto, también se oye el final del programa que le antecede. Si me dedicara a quitar esas partes perdería el tiempo suficiente como para aburrirme y no hacerlo habitualmente. A mi no me molestan estas pequeñas cosas.

Otra cosa: esto no es un thriller. Da igual oír los programas de hace diez años, son tan interesantes, o tal vez más, que los actuales. No importa lo que se oiga, cada programa es independiente de los otros.

Por favor, si no vas a oír el programa, algo más que razonable, te agradecería que te lo descargases igualmente del Emule. Esto no es Lost en inglés y Alta Definición y si se consigue que haya al menos dos fuentes de las que descargar ya será todo un récord. Total, no ocupa casi nada. Gracias.

Nota: Este no es un programa de iniciación a la música, normalmente las piezas serán muy modernas y a veces verdaderas matracas.

Cuestiones legales: No gano nada con esto. No hay publicidad ni mi nombre sale por ninguna parte. El programa de radio no tiene publicidad y no pierde audiencia. Lo emite la Radio Pública, que a su vez trasmite por streaming y P2P toda su programación. Esto tiene que ser 100% legal .

Mundo Fonografia Apr 26 2008.zip

Mundo Fonografia Apr 20 2008.zip

Mundo Fonografia Apr 13 2008.zip

Mundo Fonografia Apr 12 2008.zip

Mundo Fonografia Apr 06 2008.zip

Mundo Fonografia Apr 05 2008.zip

Mundo Fonografia Mar 30 2008.zip

Mundo Fonografia Mar 29 2008.zip

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